Cooperación Internacional
BASES PARA LA ACCIÓN
La cooperación internacional ha resultado ser esencial para la aplicación
de los programas de población y desarrollo en los dos últimos decenios.
El numero de donantes de fondos ha aumentado constantemente, y
en la comunidad de donantes se ha puesto cada vez mas de manifiesto la
presencia de las organizaciones no gubernamentales y del sector privado;
numerosas experiencias satisfactorias de cooperación entre países en desarrollo
han acabado con la idea estereotipada de que los donantes son exclusivamente
países desarrollados; la colaboración entre donantes, en diversas
formas, se ha generalizado de modo que ya no es insólito que los gobiernos
y las organizaciones multilaterales colaboren estrechamente con
las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales y
con algunos segmentos del sector privado. Esta evolución de la cooperación
internacional en las actividades en materia de población y desarrollo
refleja los considerables cambios producidos en los dos últimos decenios,
en particular al aumentar la comprensión de la magnitud, diversidad y
urgencia de las necesidades no atendidas: diversos países que antes asignaban
una importancia mínima a las cuestiones demográficas reconocen
actualmente que esas cuestiones están en la base misma de sus problemas
de desarrollo. Por ejemplo, la migración internacional y el SIDA, que antes
eran asuntos de interés marginal para unos pocos países, son actualmente
cuestiones de alta prioridad en gran numero de ellos.
El proceso de maduración de la cooperación internacional en la esfera
de la población ha acentuado diversas dificultades y deficiencias que es preciso encarar.Por ejemplo, el numero cada vez mayor y la composición
cada vez mas variada de los asociados en el desarrollo someten a los
receptores y los donantes a presiones crecientes para decidir entre una
multitud de prioridades contrapuestas de desarrollo, tarea que los gobiernos
receptores, en particular, encuentran quizá sumamente difícil. La
falta de suficientes recursos financieros y de mecanismos eficaces de coordinación
ha dado como resultado una duplicación innecesaria de los
esfuerzos y una falta de congruencia entre los programas. Ciertos cambios
radicales de la actitud de algunos donantes respecto de las políticas
de desarrollo pueden causar perturbaciones de las actividades de los programas
en todo el mundo. El restablecimiento y la aplicación de prioridades
nacionales exigen que se vuelvan a definir las responsabilidades
reciprocas de los asociados en el desarrollo y que se asuman los compromisos
correspondientes.
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Lograr que la cooperación internacional en la esfera de la población
y el desarrollo sea coherente con las prioridades nacionales
de población y desarrollo centradas en el bienestar de los beneficiarios
previstos y sirva para promover el fomento de la creación
de capacidad y la autosuficiencia;
b) Instar a la comunidad internacional a que adopte políticas macroeconomicas
favorables para promover el crecimiento económico
sostenido y el desarrollo sostenible de los países en desarrollo;
c) Definir claramente las responsabilidades reciprocas de los asociados
en el desarrollo y mejorar la coordinación de sus esfuerzos;
d) Elaborar programas conjuntos a largo plazo para que sean ejecutados
entre los países receptores y entre los países receptores y
los países donantes;
e) Mejorar y fortalecer el dialogo sobre políticas y la coordinación
de los programas y las actividades de población y de desarrollo a
nivel internacional, incluidos los organismos bilaterales y multilaterales;
f) Encarecer que todos los programas de población y desarrollo, con
pleno respeto de los diversos valores éticos y religiosos y las diferentes
culturas de la población de cada país, se ajusten a los
derechos humanos básicos reconocidos por la comunidad internacional
y mencionados nuevamente en el presente Programa
de Acción.
MEDIDAS
En el plano de los programas, la creación de capacidad en las esferas de
población y desarrollo a nivel nacional y la transferencia de tecnología y
conocimientos adecuados a los países en desarrollo, incluidos los países
con economías en transición, deben ser los objetivos básicos y las actividades
centrales de la cooperación internacional. A este respecto, es importante
encontrar medios accesibles para satisfacer las grandes necesidades
de productos de los programas de planificación de la familia, mediante la
producción local de anticonceptivos de probada calidad y un costo accesible,
para lo que deben alentarse la cooperación tecnológica, las empresas
mixtas y otras formas de asistencia técnica.
La comunidad internacional debería promover un ambiente económico
alentador mediante la adopción de políticas macroeconomicas que promuevan
el crecimiento económico sostenido y el desarrollo.
Los gobiernos deberían cerciorarse de que en los planes nacionales de
desarrollo se tuvieran en cuenta la financiación y la cooperación internacional
previstas en sus programas de población y desarrollo, incluidos los
prestamos de las instituciones financieras internacionales, en particular
con respecto a la creación de la capacidad nacional, la cooperación tecnológica
y la transferencia de tecnología adecuada, que deberían proporcionarse en condiciones favorables, por ejemplo en condiciones de favor o
preferenciales, según lo que se hubiera acordado mutuamente, teniendo
en cuenta la necesidad de proteger los derechos internacionales de propiedad
y las necesidades especiales de los países en desarrollo.
Los gobiernos receptores deberían fortalecer sus mecanismos nacionales
de coordinación de la cooperación internacional en materia de población
y desarrollo y, en consulta con los donantes, aclarar las responsabilidades
que se asignen a los diversos tipos de asociados en el desarrollo, incluidas
las organizaciones intergubernamentales y las organizaciones no
gubernamentales de ámbito internacional sobre la base de una comparación
cuidadosa de sus ventajas en el contexto de las prioridades nacionales
de desarrollo y de su capacidad para trabajar conjuntamente con los
demás asociados en el desarrollo en el plano nacional. La comunidad internacional
debería ayudar a los gobiernos receptores a llevar adelante estos
esfuerzos de coordinación.   Subir
Hay un consenso claro respecto de la necesidad de movilizar importantes
recursos financieros internacionales, recurriendo tanto a la comunidad
internacional como a los propios países en desarrollo y a los países con
economías en transición, para los programas nacionales de población en
apoyo del desarrollo sostenible. En la Declaración de Amsterdam sobre
una vida mejor para las generaciones futuras, aprobada en el Foro
Internacional sobre Población en el siglo XXI, celebrado en Amsterdam en
1989, se insto a los gobiernos a que duplicaran los gastos totales a nivel
mundial en programas de población, y a los donantes a que aumentaran
considerablemente su contribución para atender a las necesidades de millones
de personas de los países en desarrollo en las esferas de la planificación
de la familia y otras actividades en materia de población para el
año 2000. Sin embargo, desde ese entonces, los recursos internacionales
para las actividades en materia de población han estado sometidos a fuertes
presiones, debido a la prolongada recesión económica de los países donantes tradicionales. Por otra parte, los países en desarrollo tienen cada
vez mas dificultades para asignar fondos suficientes a sus programas de
población y conexos. Se necesitan con urgencia mas recursos para individualizar
y satisfacer mejor las necesidades sin atender en las cuestiones
relativas a la población y el desarrollo, como la atención de la salud reproductiva,
incluidos los servicios de información y planificación de la familia
y de salud sexual, así como para hacer frente al aumento futuro de la
demanda, satisfacer las demandas cada vez mayores que hay que atender
y mejorar el alcance y la calidad de los programas.
Para proporcionar asistencia en la prestación de servicios en materia
de población y de salud reproductiva, incluidos programas de planificación
de la familia y de salud sexual, se ha prestado asistencia técnica y financiera
procedente de organismos bilaterales y multilaterales a los organismos
nacionales y subnacionales interesados. A medida que algunos de
estos programas empezaron a tener éxito, a los países empezó a convenirles
aprender de la experiencia de los demás utilizando diferentes modalidades
(por ejemplo, programas de formación a corto y largo plazo, viajes
de estudio y observación, y servicios de consultores).
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Aumentar considerablemente la asistencia financiera internacional
en la esfera de la población y el desarrollo para que los países
en desarrollo y los países con economías en transición puedan
alcanzar los objetivos del presente Programa de Acción
mientras llevan adelante sus esfuerzos de autosuficiencia y de
creación de capacidad;
b) Aumentar el compromiso de prestar asistencia financiera internacional,
y la estabilidad de esta, en la esfera de la población
y el desarrollo, diversificando las fuentes de las contribuciones,
tratando de evitar al mismo tiempo, en la medida de lo posible, que se reduzcan los recursos destinados a otras esferas
del desarrollo. Deberían proporcionarse recursos adicionales
para prestar asistencia a corto plazo a los países con economias
en transición;
c) Aumentar la asistencia financiera internacional a la cooperación
directa Sur–Sur y facilitar procedimientos de financiación
para la cooperación directa SurSur.
MEDIDAS
La comunidad internacional debería esforzarse por cumplir el objetivo
acordado de destinar el 0,7% del producto nacional bruto a la asistencia
oficial para el desarrollo global y por aumentar la proporción de fondos
destinados a programas de población y desarrollo en relación con el alcance
y la escala de las actividades necesarias para alcanzar los objetivos y las
metas del presente Programa de Acción. La comunidad internacional de
donantes se halla, pues, ante la urgente necesidad de plasmar su compromiso
de alcanzar los objetivos y las metas cuantitativas del presente
Programa de Acción en contribuciones financieras que guarden relación
con los programas de población en los países en desarrollo y los países con
economías en transición. Dada la magnitud de las necesidades financieras
de los programas nacionales de población y desarrollo (indicados en el capitulo
XIII) y en el supuesto de que los países receptores puedan generar
un aumento suficiente de los recursos de origen interno, las necesidades
de recursos adicionales procedentes de los países donantes ascenderían
(en dólares de los Estados Unidos de 1993) a sumas del orden de 5.700 millones
en el año 2000, 6.100 millones en 2005, 6.800 millones en 2010 y
7.200 millones en 2015. La comunidad internacional toma nota de la iniciativa
de movilizar recursos para dar acceso a los servicios sociales básicos
a la totalidad de la población, denominada iniciativa 20/20 y que se estudiara
mas a fondo en el contexto de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Social.
Los países receptores deberían garantizar que la asistencia internacional para actividades de población y desarrollo se utilizara efectivamente
para alcanzar los objetivos nacionales en materia de población y desarrollo
a fin de ayudar a los donantes a renovar su compromiso de proporcionar
nuevos recursos para los programas.
Se invita al Fondo de Población de las Naciones Unidas, a otras organizaciones
de las Naciones Unidas, las instituciones financieras multilaterales,
los bancos regionales y las fuentes de financiación bilaterales a que
consulten con objeto de coordinar sus políticas de financiación y sus procedimientos
de planificación para mejorar las repercusiones, el carácter
complementario y la rentabilidad de sus contribuciones al éxito de los programas
de población de los países en desarrollo y de los países con economías
en transición.
Entre los criterios para asignar recursos financieros externos a actividades
en materia de población en los países en desarrollo deben figurar los
siguientes:
a) Programas, planes y estrategias nacionales coherentes en materia
de población;
b) Prioridad reconocida a los países menos adelantados;
c) La necesidad de complementar los esfuerzos financieros nacionales
en materia de población;
d) La necesidad de evitar obstáculos o de evitar que se anulen los
progresos conseguidos hasta ahora;
e) Problemas de los sectores y esferas sociales importantes que no
figuran en los indicadores nacionales medios.
Los países con economías en transición deberían recibir asistencia
temporal para sus actividades en materia de población y desarrollo, habida
cuenta de los difíciles problemas económicos y sociales a que hacen
frente actualmente.
Para establecer un equilibrio adecuado entre las fuentes de financiación,
se debe prestar más atención a la cooperación Sur–Sur y a los nuevos
medios de movilizar las contribuciones privadas, sobre todo en asociación
con las organizaciones no gubernamentales. La comunidad internacional
debería instar a los organismos donantes a que mejoraran y modificaran
sus procedimientos de financiación para facilitar las medidas directas
de colaboración Sur–Sur y dar mayor prioridad al apoyo a esas medidas.
Habría que estudiar formas innovadoras de financiación, inclusive
nuevas formas de generar recursos financieros públicos y privados, y diversas
formas de alivio de la deuda.
Se insta a las instituciones financieras internacionales a que aumenten
su asistencia financiera, en particular en materia de población y salud
reproductiva, incluidas la planificación de la familia y la atención a
su salud sexual. 
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