Crecimiento y Estructura de la Población
BASES PARA LA ACCIÓN
El crecimiento de la población mundial es mas alto que nunca en términos
absolutos; los incrementos actuales se aproximan a los 90 millones de
personas por año. Según las proyecciones de las Naciones Unidas, es probable
que los incrementos anuales de población se mantengan por encima de
esa cifra hasta el 2015. La población mundial, que había tardado 123 años en
pasar de 1.000 millones a 2.000 millones de personas, registro incrementos
sucesivos de 1.000 millones de personas al cabo de 33 años, 14 años y 13 años.
Se prevé que la transición en curso, de los 5.000 millones a los 6.000 millones,
solo llevará 11 años y concluirá en 1998. La población mundial aumento
a una tasa del 1,7% anual durante el periodo 1985–1990, pero se calcula
que en los próximos decenios disminuirá y llegara al 1% anual en el periodo
2020–2025. No obstante, para alcanzar la estabilización de la población
durante el siglo XXI será preciso que se apliquen todas las políticas y recomendaciones
que figuran en el presente Programa de Acción.
Actualmente, la mayoría de los países avanzan hacia una modalidad de
tasas bajas de natalidad y de mortalidad, pero como lo hacen a velocidades
diferentes, el panorama resultante es el de un mundo que debe hacer
frente a situaciones demográficas cada vez más diversas. Los promedios
nacionales de fecundidad variaron en 1985–1990, de unos 8,5 niños por
mujer en Rwanda a 1,3 niños por mujer en Italia, mientras que la esperanza
de vida al nacer, indicador de la mortalidad, fue de 41 años en Sierra
Leona a 78,3 años en el Japón. Según las estimaciones, la esperanza de vida
al nacer ha disminuido en muchas regiones, incluidos algunos países
con economías en transición. En el periodo 1985–1990, el 44% de la población
mundial vivía en los 114 países cuyas tasas de crecimiento superaron
el 2% anual. Entre esos se contaban casi todos los países de Africa, cuya población se duplica, por termino medio, aproximadamente cada 24 años,
dos tercios de los países de Asia y un tercio de los países de América Latina.
En cambio, 66 países (europeos en su mayoría) que representaban el 23%
de la población mundial tuvieron tasas de crecimiento inferiores al 1%
anual. A las tasas actuales, la población de Europa tardaría mas de 380
años en duplicarse. La disparidad de estos niveles y diferencias influye en
ultima instancia en el tamaño y en la distribución regional de la población
mundial y en sus perspectivas de desarrollo sostenible. Se prevé que
entre 1995 y 2015 la población de las regiones más desarrolladas aumentará
en unos 120 millones mientras que las de las regiones menos desarrolladas
aumentará en 1.727 millones.
OBJETIVO
Tras reconocer que el propósito definitivo es mejorar la calidad de la
vida de las generaciones actuales y futuras, el objetivo es facilitar la transición
demográfica cuanto antes en los países donde haya un desequilibrio
entre las tasas demográficas y las metas sociales, económicas y ambientales,
respetando al mismo tiempo los derechos humanos. Dicho proceso
contribuirá a la estabilización de la población mundial y, junto con las modificaciones
en las modalidades no sostenibles de producción y consumo,
al desarrollo sostenible y el crecimiento económico.
MEDIDAS
Los países deberían prestar mas atención a la importancia de las tendencias
demográficas para el desarrollo. Los países que no hayan completado
su transición demográfica deberían adoptar medidas eficaces en ese
sentido en el contexto del desarrollo social y económico y del pleno respeto
de los derechos humanos. Los países que hayan concluido su transición
demográfica deberían adoptar las medidas necesarias para optimizar sus
tendencias demográficas en el contexto del desarrollo social y económico.
Tales medidas incluyen promover el desarrollo económico y aliviar la pobreza,
sobre todo en las zonas rurales, mejorar la condición de la mujer,
garantizar el acceso universal a la enseñanza primaria y a una atención primaria de salud de buena calidad, incluidos servicios de salud reproductiva
y de planificación de la familia, y establecer estrategias educacionales
relativas a la paternidad responsable y la educación sexual. Los países
deberían movilizar todos los sectores de la sociedad en estas actividades,
incluidas las organizaciones no gubernamentales, los grupos de la comunidad
y el sector privado.
Al tratar de resolver las cuestiones relativas al crecimiento demográfico,
los países deberían reconocer la relación entre el nivel de fecundidad
y los de mortalidad y tratar de disminuir los altos niveles de mortalidad
neonatal, infantil y materna, a fin de reducir la necesidad de altas tasas
de fecundidad y el numero de nacimientos de gran riesgo.
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BASES PARA LA ACCIÓN
Debido a la disminución de la mortalidad y a la persistencia de los altos
niveles de fecundidad, la proporción de niños y jóvenes sigue siendo
muy grande en la población de muchos países en desarrollo. En todas las
regiones menos desarrolladas, el 36% de la población es menor de 15 años,
e incluso tras las disminuciones previstas de las tasas de fecundidad, la cifra
se mantendrá en torno al 30% hasta el año 2015. En Africa, la proporción
de la población que tiene menos de 15 años es del 45%, cifra que se calcula
que se reducirá solo ligeramente, al 40%, para el año 2015. La pobreza
tiene efectos devastadores en la salud y el bienestar de los niños. Los niños
pobres corren un gran riesgo de padecer de malnutricion y contraer
enfermedades, así como de ser víctimas de la explotación laboral, la trata
de menores, el descuido, el abuso sexual y la toxicómana. Las necesidades
presentes y futuras que plantean las grandes poblaciones de jóvenes, sobre
todo en materia de salud, educación y empleo, imponen exigencias y
obligaciones importantes a las familias, las comunidades, los países y la
comunidad internacional. La obligación primordial consiste en asegurar
que todo niño que nazca sea un hijo deseado. En segundo lugar figura la
obligación de reconocer que los niños constituyen el recurso mas importante para el futuro y que a fin de alcanzar el crecimiento económico sostenido
y el desarrollo sostenible es indispensable que los padres y las sociedades
hagan mayores inversiones en ellos.
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Promover en la máxima medida posible la salud, el bienestar y
el potencial de todos los niños, adolescentes y jóvenes en su calidad
de futuros recursos humanos del mundo, de conformidad
con los compromisos contraídos al respecto en la Cumbre
Mundial en favor de la Infancia y con arreglo a la Convención
sobre los Derechos del Niño;
b) Satisfacer las necesidades especiales de los adolescentes y los jóvenes,
especialmente las jóvenes, en materia de apoyo de la sociedad,
la familia y la comunidad, oportunidades económicas,
participación en el proceso político y acceso a la educación, la
salud, la orientación y servicios de salud reproductiva de alta calidad,
teniendo presente la propia capacidad creativa de los adolescentes
y jóvenes;
c) Alentar a los niños, adolescentes y jóvenes, en particular las jóvenes,
a que continúen sus estudios a fin de que estén preparados
para una vida mejor, de aumentar su capacidad humana y
de impedir los matrimonios a edad muy temprana y los nacimientos
de gran riesgo y reducir la consiguiente mortalidad y
morbilidad.
MEDIDAS
Los países deberían asignar alta prioridad y atención a todos los aspectos
de la protección, la supervivencia y el desarrollo de los niños y jóvenes,
en particular los niños y jóvenes de la calle, y deberían desplegar todos
los esfuerzos posible por eliminar los efectos adversos que la pobreza
tiene para los niños y jóvenes, incluida la malnutricion y las enfermedades que se pueden prevenir. Se debería garantizar a los niños y las niñas
la igualdad de oportunidades educacionales a todos los niveles.
Los países deberían adoptar medidas eficaces para eliminar el descuido
de los niños y todo tipo de explotación y abuso de los niños, adolescentes
y jóvenes, tales como el secuestro, la violación y el incesto, la pornografía,
la trata de menores, el abandono y la prostitución. En particular,
los países deberían adoptar medidas apropiadas para eliminar el abuso sexual
de los niños, dentro y fuera de sus fronteras.
Todos los países deberían promulgar y aplicar estrictamente leyes contra
la explotación económica, el abuso físico y mental o el descuido de los
niños, de conformidad con los compromisos contraídos en virtud de la
Convención sobre los Derechos del Niño y otros instrumentos pertinentes
de las Naciones Unidas. Los países deberían proporcionar servicios de apoyo
y rehabilitación a las víctimas de esos abusos.
Los países deberían crear urgentemente un entorno socioeconómico favorable
a la eliminación de todos los matrimonios y demás uniones de niños
y deberían desalentar el matrimonio a edad muy temprana. Es preciso
que en los programas educacionales de los países se destaquen las obligaciones
sociales que entraña el matrimonio. Los gobiernos deberían adoptar medidas
para eliminar la discriminación contra las jóvenes embarazadas.
Todos los países deberían adoptar medidas colectivas para aliviar el sufrimiento
de los niños en situaciones de conflicto armado y otros desastres
y proporcionar asistencia para la rehabilitación de los niños que sean
víctimas de esos conflictos y desastres.
Los países deberían tratar de satisfacer las necesidades y aspiraciones
de los jóvenes, en particular en materia de educación académica y no académica, capacitación, oportunidades de empleo, vivienda y salud, con miras
a garantizar así su integración y participación en todas las esferas de
la sociedad, en particular en el proceso político y en la preparación para
ocupar cargos directivos.
Los gobiernos deberían formular programas de capacitación y empleo
con el activo apoyo de las organizaciones no gubernamentales y el sector
privado. Se debería considerar primordial atender a las necesidades básicas
de los jóvenes, mejorar su calidad de vida y aumentar su contribución
al desarrollo sostenible.
Los jóvenes deberían participar activamente en la planificación, ejecución
y evaluación de las actividades de desarrollo que repercuten directamente
en su vida diaria. Ello es particularmente importante en lo que respecta
a las actividades y los servicios de información, educación y comunicación
sobre la reproductiva y sexual, incluida la prevención de los embarazos
tempranos, la educación sexual y la prevención del VIH/SIDA y de
otras enfermedades que se transmiten sexualmente. Se debería garantizar
el acceso a esos servicios, así como su carácter confidencial y privado, con
el apoyo y la orientación de los padres y de conformidad con la
Convención sobre los Derechos del Niño. Asimismo, se requieren programas
educacionales a favor de la difusión de conocimientos que permitan
planificar la vida y alcanzar estilos de vida satisfactorios y en contra del
uso indebido de drogas. Subir
BASES PARA LA ACCIÓN
La disminución de la fecundidad, combinada con la constante reducción
de la mortalidad, produce cambios fundamentales en la estructura
por edades de la población de la mayor parte de las sociedades; en particular,
se han registrado aumentos de la proporción y el numero de personas
de edad, así como un numero creciente de personas de edad muy avanzada. En las regiones mas desarrolladas, aproximadamente una de cada
seis personas tiene al menos 60 años; la proporción se acercara a una de
cada cuatro personas para el año 2025. La situación de los países en desarrollo
en los que se ha registrado una rápida disminución del nivel de fecundidad
merece particular atención. En la mayoría de las sociedades, la
mujer que vive mas años que el hombre, es mayoría entre la población de
edad; en muchos países, las ancianas pobres son especialmente vulnerables.
El aumento sostenido de los grupos de edad en las poblaciones nacionales,
tanto en valores absolutos como en relación con la población en
edad de trabajar, tiene importantes repercusiones en muchos países, en
particular sobre la viabilidad futura de las modalidades oficiales y no oficiales
de asistencia a las personas de edad. Las consecuencias económicas
y sociales de este “envejecimiento de la población” representan a la vez
una oportunidad y un problema para todas las sociedades. Muchos países
están reconsiderando sus políticas a la luz del principio de que la población
de personas de edad constituye un componente valioso e importante
de los recursos humanos de que dispone una sociedad. Asimismo, están
intentando determinar la mejor forma de ayudar a las personas de edad
con necesidades de apoyo a largo plazo.
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Aumentar, mediante los mecanismos adecuados, la autonomía
de las personas de edad y crear condiciones que mejoren su calidad
de vida y les permitan trabajar y vivir en forma independiente
en sus propias comunidades tanto tiempo como puedan
o deseen;
b) Establecer sistemas de atención de salud y sistemas de seguridad
económica y social para las personas de edad, según proceda,
prestando especial atención a las necesidades de las mujeres;
c) Establecer un sistema de apoyo social, en los planos oficial y no
oficial, con vistas a aumentar la capacidad de las familias para
hacerse cargo de las personas de edad.
MEDIDAS
Todos los niveles de la administración que se ocupan de la planificación
socioeconómica a mediano y a largo plazo deberían tener en cuenta la proporción
y el numero crecientes de personas de edad en la población. Los
gobiernos deberían establecer sistemas de seguridad social que aseguren
mayor unidad y solidaridad intergeneracional e intrageneracional y que
presten apoyo a las personas de edad, mediante la protección y promoción
de las familias de varias generaciones y la prestación de apoyo y de servicios
a largo plazo al creciente numero de personas de edad mas débiles.
Los gobiernos deberían tratar de aumentar la capacidad de las personas
de edad para valerse por si mismas para que puedan seguir participando en
la sociedad. En consultas con esas personas, los gobiernos deberían garantizar
las condiciones necesarias para que las personas de edad pueden llevar
una vida independiente, saludable y productiva y hacer uso cabal de las
aptitudes y facultades que hayan adquirido a lo largo de su vida en beneficio
de la sociedad. Habría que reconocer y promover debidamente la valiosa
contribución de las personas de edad a la familia y a la sociedad, especialmente
su función de voluntarios y de personas que cuidan de otros.
Los gobiernos, en colaboración con las organizaciones no gubernamentales
y el sector privado, deberían fortalecer los sistemas de apoyo y seguridad
para las personas de edad, tanto oficiales como no oficiales, y eliminar
todas las formas de violencia y discriminación contra las personas de
edad en todos los países, prestando especial atención a las necesidades de
las mujeres de edad. Subir
BASES PARA LA ACCIÓN
Los indígenas tienen una visión característica y de suma importancia
de las relaciones entre población y desarrollo, que suele diferir considerablemente
de las de las poblaciones con las que viven dentro de las fronteras nacionales. En algunas regiones del mundo, los indígenas, al cabo de
largos periodos de disminución de la población, están experimentando un
crecimiento sostenido y, en determinados casos, rápido, de resultas de
una menor mortalidad, aunque en general las tasas de morbilidad y de
mortalidad siguen siendo mucho mas elevadas que las de otros sectores de
la población nacional. No obstante, en otras regiones, la población indígena
sigue disminuyendo en forma constante, a causa del contacto con enfermedades
del exterior, la perdida de tierras y recursos, la destrucción
ecológica, los desplazamientos, los reasentamientos y la desintegración de
sus familias, comunidades y sistemas sociales.
La situación de muchos grupos indígenas suele caracterizarse por la discriminación
y la opresión, que a veces han adquirido incluso carácter institucional
en las leyes y estructuras de gobierno de los países. En muchos
casos, las modalidades de producción y consumo insostenibles de la sociedad
en general son una causa fundamental de la destrucción de la estabilidad
ecológica de sus tierras, así como de la presión para expulsarlos de
ellas. Las poblaciones indígenas creen que el reconocimiento de sus derechos
a las tierras de sus antepasados esta indisolublemente ligado al desarrollo
sostenible y exigen un mayor respeto de los modelos indígenas de
cultura, espiritualidad, forma de vida y desarrollo sostenible, incluidos los
sistemas tradicionales de tenencia de la tierra, relaciones entre los sexos,
utilización de los recursos y conocimiento y practica de la planificación de
la familia. En los planos nacional, regional e internacional, las perspectivas
de los indígenas han sido reconocidas cada vez mas, como demuestran,
entre otras cosas, la presencia del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones
Indígenas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo y la proclamación por la Asamblea General del
año 1993 Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo.
La decisión de la comunidad internacional de proclamar el Decenio
Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, a partir del 10 de
diciembre de 1994, representa otro importante adelanto hacia el logro de las aspiraciones de las poblaciones indígenas. Se ha reconocido que el objetivo
del Decenio de fortalecer la cooperación internacional para resolver
los problemas de las poblaciones indígenas en materia de derechos humanos,
medio ambiente, desarrollo, educación y salud esta directamente relacionado
con el propósito de la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo y con el presente Programa de Acción. Por consiguiente,
se incorporan a capítulos concretos de este los puntos de vista
propios de las poblaciones indígenas.
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Incorporar las perspectivas y necesidades de las comunidades
indígenas en la preparación, ejecución, supervisión y evaluación
de los programas de población, desarrollo y medio ambiente
que las afectan;
b) Velar por que se presten a las poblaciones indígenas los servicios
relacionados con la población y el desarrollo que ellas consideren
adecuados desde los puntos de vista social, cultural y ecológico;
c) Estudiar los factores sociales y económicos que ponen a las poblaciones
indígenas en situación desventajosa.
MEDIDAS
Los gobiernos y otras instituciones importantes de la sociedad deben
reconocer la perspectiva singular de las poblaciones indígenas en materia
de población y desarrollo y, en consulta con los indígenas y en colaboración
con las organizaciones no gubernamentales e intergubernamentales
interesadas, deben atender sus necesidades concretas, incluidas las relativas
a la atención primaria de la salud y a los servicios de atención de la salud
reproductiva. Deben eliminarse todas las violaciones y discriminaciones
en materia de derechos humanos, especialmente todas las formas de
coerción.
En el contexto de las actividades del Decenio Internacional de las
Poblaciones Indígenas del Mundo, las Naciones Unidas, en plena colaboración
y cooperación con las poblaciones indígenas y sus organizaciones
pertinentes, deberían promover una mayor comprensión de las poblaciones
indígenas y reunir datos sobre sus características demográficas, tanto
actuales como históricas, como forma de mejorar la comprensión de la situación
demográfica de las poblaciones indígenas. En especial, habrá que
tratar de integrar las estadísticas relativas a las poblaciones indígenas en
los sistemas nacionales de recopilación de datos.
Los gobiernos deberían respetar las culturas de las poblaciones indígenas
y permitirles ejercer los derechos de tenencia y administración de sus
tierras, proteger y renovar los recursos naturales y ecosistemas de que dependen
las comunidades indígenas para su supervivencia y bienestar y,
con la orientación de estas, tener en cuenta dicha dependencia al formular
las políticas nacionales de población y desarrollo. Subir
BASES PARA LA ACCIÓN
Las personas con discapacidad constituyen una proporción considerable
de la población. La ejecución del Programa Mundial de Acción para los
Impedidos (1983–1992) contribuyo a aumentar la conciencia y el conocimiento
del publico de las cuestiones relativas a la discapacidad, a promover
los intereses de las personas con discapacidad y las organizaciones pertinentes
y a mejorar y ampliar la legislación en materia de discapacidad.
Ahora bien, subsiste la necesidad apremiante de seguir promoviendo medidas
eficaces para la prevención de la discapacidad, la rehabilitación y la
realización de los objetivos de participación e igualdad plenas para las personas
con discapacidad. En su resolución 47/88, de 16 de diciembre de 1992,
la Asamblea General alentó a la Conferencia Internacional sobre la
Población y el Desarrollo a que examinara las cuestiones relativas a la discapacidad
que fueran pertinentes a los temas centrales de la Conferencia.
OBJETIVOS
Los objetivos son:
a) Promover el ejercicio de los derechos de todas las personas con
discapacidad y su participación en todos los aspectos de la vida
social, económica y cultural;
b) Crear, mejorar y difundir las condiciones necesarias para garantizar
la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad
y la valoración de sus aptitudes en el proceso de desarrollo
económico y social;
c) Preservar la dignidad de las personas con discapacidad y promover
su facultad de valerse por si mismas.
MEDIDAS
Los gobiernos deberían examinar a todos los niveles las necesidades de
las personas con discapacidad en sus aspectos éticos y de derechos humanos.
Deben reconocer las necesidades relativas, entre otras cosas, a la salud
reproductiva, incluida la planificación de la familia y la salud sexual,
el VIH/SIDA, la información, la educación y las comunicaciones. Asimismo
debe eliminar las formas concretas de discriminación de las que puedan
ser objeto las personas con discapacidad en relación con los derechos reproductivos,
la formación de hogares y familias y la migración internacional,
al mismo tiempo, tener en cuenta la salud y otras consideraciones
pertinentes en relación con las normas nacionales de inmigración.
Los gobiernos deberían promover a todos los niveles el desarrollo de la
infraestructura necesaria para atender las necesidades de las personas
con discapacidad, en particular en lo que hace a su educación, capacitación
y rehabilitación.
Los gobiernos deberían promover a todos los niveles mecanismos que garanticen el ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad,
así como fortalecer sus facultades de integración.
Los gobiernos deberían establecer y promover a todos los niveles sistemas
de supervisión de la integración social y económica de las personas
con discapacidad.
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