Relaciones entre la Población, el Crecimiento Económico Sostenido y el Desarrollo Sostenible
BASES PARA LA ACCIÓN
Las actividades cotidianas de todos los seres humanos, comunidades y
países guardan estrecha relación con los cambios demográficos, las modalidades
y los niveles de utilización de los recursos naturales, el estado del
medio ambiente y el ritmo y la calidad del desarrollo económico y social.
Hay acuerdo general en que la pobreza persistente y generalizada y las
graves desigualdades sociales entre hombres y mujeres tienen una gran
influencia en parámetros demográficos tales como el crecimiento, la estructura
y distribución de la población y, a su vez, se ven influidas por
ellos. También hay acuerdo general en que las modalidades irracionales de
consumo y producción contribuyen al uso insostenible de los recursos naturales
y a la degradación del medio ambiente, así como a reforzar las desigualdades
sociales y la pobreza, con las consecuencias ya mencionadas
respecto de los parámetros demográficos. En la Declaración de Río sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo y en el Programa se pidió que se adoptaran
modalidades de desarrollo que reflejaran una nueva comprensión de
estos vínculos intersectoriales y de otros. Reconociendo las realidades y
consecuencias a mas largo plazo de las actividades actuales, el problema
de desarrollo consiste en atender a las necesidades de las generaciones actuales
sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para
atender a sus propias necesidades.
Pese a que recientemente se ha registrado una disminución de las tasas
de natalidad en muchos países en desarrollo, es inevitable que siga aumentando
el volumen de la población. Dada la juventud de la estructura
por edades, en los próximos decenios muchos países registraran aumentos
importantes de la población en términos absolutos. En el futuro persistirán
y aumentarán los movimientos de población tanto dentro de los países
como entre ellos, con un rápido crecimiento de las ciudades y una distribución
regional de la población desequilibrada.
El desarrollo sostenible entraña, entre otras cosas, la viabilidad a largo
plazo de la producción y el consumo en relación con todas las actividades
económicas, entre ellas la industria, la energía, la agricultura, la silvicultura,
las pesquerías, el transporte, el turismo y la infraestructura,
con objeto de utilizar los recursos de la forma mas racional desde un punto
de vista ecológico y de reducir al mínimo los desperdicios. Sin embargo,
en las políticas macroeconomicas y sectoriales raramente se ha prestado
atención a las consideraciones demográficas. Integrar explícitamente la
población en las estrategias económicas y de desarrollo acelerara el ritmo
del desarrollo sostenible y del alivio de la pobreza y a la vez contribuirá al
logro de los objetivos demográficos y a un aumento de la calidad de vida
de la población.
OBJETIVOS
Los objetivos consisten en integrar plenamente los factores demográficos
en:
a) Las estrategias de desarrollo, la planificación, la adopción de decisiones
y la asignación de recursos para el desarrollo a todos los
niveles y en todas las regiones, con la finalidad de satisfacer las
necesidades y mejorar la calidad de vida de las generaciones presentes
y futuras;
b) Todos los aspectos de la planificación del desarrollo, para promover
la justicia social y eliminar la pobreza mediante el desarrollo
económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible.
MEDIDAS
A nivel internacional, regional, nacional y local, las cuestiones de población
deben integrarse en la formulación, aplicación, supervisión y evaluación
de todas las políticas y programas relativos al desarrollo sostenible.
Las estrategias de desarrollo deben reflejar de manera realista las consecuencias
a corto, mediano y largo plazo de la dinámica de la población
y las modalidades de producción y consumo, y sus efectos.
Los gobiernos, los organismos internacionales, las organizaciones no gubernamentales
y demás interesados deberían realizar informes oportunos y
periódicos de sus estrategias de desarrollo, con objeto de evaluar los progresos
hacia la integración de la población en programas de desarrollo y medio
ambiente que tengan en cuenta las modalidades de producción y consumo
y traten de lograr que las políticas demográficas concuerden con el logro del
desarrollo sostenible y el mejoramiento de la calidad de la vida.
Los gobiernos deberían crear los mecanismos institucionales internos
necesarios y un entorno favorable, a todos los niveles de la sociedad, a fin
de que en los procesos de adopción de decisiones y administrativos de todos
los organismos gubernamentales públicos que se encargan de las políticas
y los programas económicos, ambientales y sociales se tengan debidamente
en cuenta los factores demográficos.
La voluntad política de aplicar estrategias integradas de población y
desarrollo debería fortalecerse con programas de educación e información
públicas y mediante un aumento de la asignación de recursos por conducto
de la colaboración entre los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales
y el sector privado, y el mejoramiento de la base de conocimientos mediante el fomento de las investigaciones y la creación de una capacidad
nacional y local.
Para alcanzar el desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida de toda
la población, los gobiernos deberían reducir y eliminar los modelos no
sostenibles de producción y consumo y promover políticas demográficas
adecuadas. Los países desarrollados deberían tomar la iniciativa de adoptar
modelos sostenibles de consumo y evitar de manera eficaz el derroche.
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BASES PARA LA ACCIÓN
En las políticas de población se deberían tener en cuenta, si procede,
las estrategias de desarrollo acordadas en los foros internacionales, en
particular la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Cuarto
Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo16, el Programa de
Acción para los países menos adelantados para el decenio de 199017, y los
resultados del octavo periodo de sesiones de la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo y de la Ronda Uruguay de negociaciones
comerciales multilaterales, el Programa y el Nuevo programa de las
Naciones Unidas para el desarrollo de Africa en el decenio de 1990.
Aunque los logros registrados recientemente en las estadísticas de indicadores
como la esperanza de vida y el producto nacional han sido notables
y alentadoras, por desgracia no reflejan plenamente las realidades
de la vida moderna de centenares de millones de hombres, mujeres, adolescentes
y niños. Pese a decenios de esfuerzos en pro del desarrollo, en realidad
han aumentado las diferencias entre los países ricos y los pobres,
así como las desigualdades dentro de los países. Persisten graves desigualdades
de índole económica, social y sexual, que entorpecen los esfuerzos
por mejorar la calidad de la vida de centenares de millones de personas.
Aproximadamente 1.000 millones de personas viven en la pobreza, y esa
cifra sigue aumentando.
Todos los países, y sobre todo los países en desarrollo, que son los países
en que se producirá casi todo el crecimiento de la población mundial
en el futuro, y los países con economías en transición, tropiezan con dificultades
cada vez mayores para mejorar la calidad de vida de sus poblaciones
de manera sostenible. Muchos países en desarrollo y países con economías
en transición tropiezan con importantes obstáculos para el desarrollo,
entre ellos, la persistencia de los desequilibrios comerciales, el estancamiento
de la economía mundial, la persistencia del problema del servicio
de la deuda y la necesidad de tecnologías y de asistencia externa. El logro
del desarrollo sostenible y la eliminación de la pobreza debe respaldarse
con políticas macroeconomicas que propicien un medio ambiente económico
internacional adecuado, además de un buen sistema de gobierno,
políticas nacionales eficientes e instituciones nacionales eficaces.
La pobreza generalizada sigue siendo el principal problema con que se
tropieza al efectuar actividades de desarrollo. La pobreza suele ir acompañada
de desempleo, malnutricion, analfabetismo, el bajo nivel social de la
mujer, riesgos ambientales y un acceso limitado a servicios sociales y sanitarios,
incluidos los servicios de salud reproductiva, que a su vez incluye
la planificación de la familia. Todos estos factores contribuyen a elevar los
niveles de fecundidad, morbilidad y mortalidad, así como a reducir la productividad
económica. La pobreza también esta íntimamente relacionada
con la inadecuada distribución espacial de la población, el uso insostenible
y la distribución no equitativa de recursos naturales tales como la tierra
y el agua, y una grave degradación del medio ambiente.
Los esfuerzos por reducir el crecimiento demográfico, reducir la pobreza,
conseguir progresos económicos, mejorar la protección del medio ambiente
y disminuir las modalidades insostenibles de consumo y producción
son mutuamente complementarios. En muchos países, gracias a un
crecimiento de la población mas lento se ha tenido mas tiempo para adaptarse
a futuros aumentos demográficos. Esto ha aumentado la capacidad de esos países para atacar la pobreza, proteger y reparar el medio ambiente
y construir la base para el desarrollo sostenible futuro. Incluso un único
decenio de diferencia en cuanto a la transición hacia niveles de estabilización
de la fecundidad puede tener considerables consecuencias positivas
en la calidad de vida.
El crecimiento económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible
es esencial para eliminar la pobreza. La eliminación de la pobreza
contribuirá a reducir el crecimiento de la población y a conseguir la pronta
estabilización de la población. Las inversiones en esferas importantes
para la eliminación de la pobreza, por ejemplo enseñanza básica, saneamiento,
agua potable, vivienda, suministro adecuado de alimentos e infraestructura
para poblaciones en rápido aumento siguen recargando las
ya débiles economías y limitando las opciones de desarrollo. La elevadísima
proporción de jóvenes, consecuencia de los elevados niveles de fecundidad,
requiere que se creen trabajos productivos para una fuerza de trabajo
en constante aumento en un momento en que ya hay mucho desempleo.
En el futuro también aumentara rápidamente el número de personas
de edad que requieren ayuda publica. Para soportar esas presiones será
necesario que haya un crecimiento económico sostenido en el contexto
del desarrollo sostenible.
OBJETIVOS
El objetivo es mejorar la calidad de vida de toda la población mediante
políticas adecuadas de población y desarrollo y programas encaminados
a lograr la erradicación de la pobreza, el desarrollo económico sostenido
en el contexto del desarrollo sostenible y modalidades sostenibles de consumo
y producción, aprovechamiento de los recursos humanos y la garantía
de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo como
derecho universal e inalienable y parte integrante de los derechos humanos
fundamentales. Hay que prestar especial atención al mejoramiento
socioeconómico de las mujeres pobres de los países desarrollados y en desarrollo.
Como las mujeres suelen ser el sector mas pobre de los pobres y al mismo tiempo actores clave del proceso de desarrollo, la eliminación de
la discriminación social, cultural, política y económica contra la mujer es
condición indispensable para eliminar la pobreza, promover el crecimiento
económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible, garantizar
servicios de planificación de la familia y de salud reproductiva de calidad
y lograr un equilibrio entre la población y los recursos disponibles y
las modalidades sostenibles de consumo y producción.
MEDIDAS
En las estrategias y los presupuestos de población y desarrollo a todos
los niveles es preciso dar prioridad a las inversiones en aprovechamiento
de los recursos humanos, de conformidad con las políticas nacionales, con
programas dirigidos concretamente a aumentar el acceso a la información,
la educación, el aumento de los conocimientos, oportunidades de
empleo, tanto en el sector formal como en el informal, servicios de salud
en general y de salud reproductiva de gran calidad, incluidos los servicios
de planificación de la familia y de salud sexual, mediante la promoción
del desarrollo económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible
en los países en desarrollo y en los países con economías en transición.
Es preciso eliminar las desigualdades y barreras existentes contra la
mujer en la fuerza laboral y promover su participación en la preparación
y ejecución de las políticas a todos los niveles, así como su acceso a los recursos
productivos y a la propiedad de la tierra, y debería promoverse y
fortalecerse su derecho a heredar propiedades. Los gobiernos, las organizaciones
no gubernamentales y el sector privado deberían invertir en la
educación y el fomento de la capacidad de las mujeres y las niñas y en los
derechos jurídicos y económicos de las mujeres, y en todos los aspectos de
la salud reproductiva, incluida la planificación de la familia y la salud sexual,
y deberían promover, supervisar y evaluar todos esos aspectos, para
que las mujeres puedan contribuir efectivamente al crecimiento económico
y al desarrollo sostenible y beneficiarse de ellos.
Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado
deberían dar gran prioridad a atender las necesidades y aumentar
las oportunidades de información, educación, puestos de trabajo, desarrollo
de la capacidad y servicios pertinentes de salud reproductiva de todos
los miembros de la sociedad hasta ahora escasamente atendidos.
Deberían tomarse medidas para fortalecer las políticas y los programas
alimentarios, de nutrición y agrícolas y las relaciones comerciales equitativas,
prestando especial atención a la creación y el Fortalecimiento de la
seguridad alimentaria a todos los niveles.
Los gobiernos y el sector privado deberían facilitar la creación de empleos
en los sectores industrial, agrícola y de los servicios mediante el establecimiento
de un entorno mas favorable al aumento del comercio y la
inversión de forma ecológicamente racional, el aumento de las inversiones
en el perfeccionamiento de los recursos humanos, y el establecimiento
de instituciones democráticas y de un buen gobierno. Deberían hacerse
esfuerzos especiales para crear trabajos productivos mediante políticas
que promuevan industrias eficientes y, cuando sea necesario, que exijan
mucha mano de obra, y transferir tecnologías modernas.
La comunidad internacional debería seguir promoviendo un entorno
económico favorable, especialmente a los países en desarrollo y los países
con economías en transición en su intento por erradicar la pobreza y lograr
el crecimiento económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible.
En el contexto de los acuerdos y compromisos internacionales pertinentes,
debería hacerse lo posible por apoyar a esos países, en particular
los países en desarrollo, promoviendo un sistema de comercio abierto,
equitativo, seguro, no discriminatorio y previsible, fomentando la inversión
extranjera directa, reduciendo la carga de la deuda proporcionando
recursos financieros nuevos y adicionales de todas las fuentes y mecanismos de financiación disponibles, entre ellas, fuentes multilaterales, bilaterales
y privadas, en condiciones favorables y como donación, según criterios
e indicadores racionales y equitativos, proporcionando acceso a tecnologías,
y garantizando que en la elaboración y ejecución de los programas
de ajuste estructural se tengan en cuenta los aspectos sociales y ambientales.
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BASES PARA LA ACCIÓN
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo, la comunidad internacional acordó objetivos y medidas para
integrar las actividades ambientales y de desarrollo, incluidas en el
Programa, en otros resultados de la Conferencia y en otros acuerdos internacionales
sobre el medio ambiente. El Programa se ha concebido como
una respuesta a los principales problemas del medio ambiente y del desarrollo,
incluidos los aspectos económicos y sociales del desarrollo sostenible,
como la pobreza, el consumo, la dinámica de la población, la salud humana
y los asentamientos humanos, y como respuesta a toda una serie de
inquietudes relacionadas con el medio ambiente y los recursos naturales.
El Programa encomendó a la Conferencia Internacional sobre la Población
y el Desarrollo la continuación del examen de las relaciones existentes entre
la población y el medio ambiente. La satisfacción de las necesidades
humanas básicas de una población en aumento depende de que haya un
medio ambiente saludable. Es necesario prestar atención a esas dimensiones
humanas al formular políticas generales de desarrollo sostenible en el
contexto del crecimiento demográfico.
Los factores demográficos, junto con la pobreza y la falta de acceso a
los recursos en algunas regiones, pautas de consumo excesivo y de producción
derrochadora en otras, provocan o agudizan los problemas de degradación
del medio ambiente y agotamiento de los recursos y, por ende, impiden
el desarrollo sostenible.
Las presiones sobre el medio ambiente pueden obedecer al rápido crecimiento
de la población, a la distribución de la población y a la migración,
especialmente en ecosistemas ecológicamente vulnerables. La urbanización
y las políticas en que no se tiene en cuenta la necesidad del desarrollo
rural también crean problemas ambientales.
La aplicación de políticas eficaces de población en el contexto del desarrollo
sostenible, incluidos los programas de salud reproductiva y de planificación
de la familia, requiere nuevas formas de participación de distintos
agentes a todos los niveles del proceso de formulación de políticas.
OBJETIVOS
Atendiendo a lo dispuesto en el Programa, los objetivos son:
a) Conseguir que los factores demográficos, ambientales y de erradicación
de la pobreza se integren en las políticas, planes y programas
de desarrollo sostenible;
b) Reducir las modalidades insostenibles de consumo y producción
y los efectos negativos de los factores demográficos en el medio
ambiente con objeto de responder a las necesidades de las generaciones
actuales sin poner en peligro la capacidad de las generaciones
futuras para satisfacer sus propias necesidades.
MEDIDAS
Los gobiernos, al nivel apropiado y con el apoyo de la comunidad internacional
y de las organizaciones regionales y subregionales, deberían formular
y aplicar políticas y programas de población en apoyo de los objetivos
y medidas acordados en el Programa, otros resultados de la
Conferencia y otros acuerdos internacionales sobre el medio ambiente, teniendo
en cuenta las obligaciones comunes, aunque diferenciadas, que se
reflejan en esos acuerdos. De conformidad con el marco y las prioridades
del Programa, se recomiendan, entre otras, las medidas siguientes para
contribuir a lograr la integración de las cuestiones de población y medio ambiente:
Incorporar los factores demográficos a las evaluaciones del impacto sobre
el medio ambiente y otros procesos de planificación y adopción de decisiones
encaminados a lograr el desarrollo sostenible;
a) Adoptar medidas para erradicar la pobreza, prestando especial atención a las estrategias de generación de ingresos y empleo dirigidas
a la población rural pobre y a las personas que viven en
zonas de ecosistemas frágiles o al borde de esas zonas;
b) Utilizar datos demográficos para promover la ordenación sostenible
de los recursos, especialmente de los sistemas ecológicamente
frágiles;
c) Modificar las modalidades de consumo y producción insostenibles
adoptando medidas económicas, legislativas y administrativas, según
proceda, encaminadas a fomentar una utilización sostenible
de los recursos y a impedir la degradación del medio ambiente;
d) Aplicar políticas para hacer frente a las consecuencias ecológicas
de los inevitables aumentos futuros de la población y de los
cambios en su concentración y distribución, particularmente en
las zonas ecológicamente vulnerables y en las aglomeraciones
urbanas.
Se deberían adoptar medidas para estimular la plena participación de
todos los grupos pertinentes, especialmente las mujeres, a todos los niveles
de adopción de decisiones sobre cuestiones de población y medio ambiente
a fin de conseguir una ordenación sostenible de los recursos naturales.
Se deberían efectuar investigaciones sobre los vínculos existentes entre
la población, el consumo y la producción, el medio ambiente y los recursos
naturales y la salud humana que sirvieran de orientación para formular
políticas eficaces de desarrollo sostenible.
Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado
deberían procurar que el publico conociera y comprendiera mejor la
aplicación de las mencionadas medidas. 
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